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Belfort (Campanario)
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Desde hace siglos, el Campanario y la Lonja en la planta baja custodian la ciudad de Brujas. El edificio ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y se construyó entre los siglos XIII y XV. Desde entonces, este símbolo emblemático del poder, de la prosperidad y de la libertad de Brujas en la Edad Media es un referente reconocible en el horizonte de la ciudad.

Si realmente quieres vivir la experiencia del Campanario, sube los 366 escalones hasta la cima. Por el camino, descubrirás la historia de la torre de 83 metros de alto. En la cima te esperan unas vistas impresionantes sobre Brujas y sus alrededores.

La historia del Campanario y de la Lonja
No se sabe con exactitud cuándo se levantó el Campanario, pero a principios del siglo XIII probablemente ya había una lonja de madera con torre en la Plaza Mayor. Se cree que en 1240 se construyó una versión en piedra, pero en 1280 un incendio arrasó una parte del edificio. Los habitantes de Brujas iniciaron las reparaciones casi de inmediato y continuaron ampliando el edificio en los siglos XIV y XV. Así, la torre se hizo cada vez más alta.

Finalmente, entre 1482 y 1486, el Campanario recibió su reconocible superestructura octogonal de arenisca de Brabante, originalmente todavía coronada por una aguja de madera. Poco después de terminarse, fue destruida por un incendio. Se reconstruyó más tarde, pero volvió a derrumbarse tras caerle un rayo en 1741. Así es como el Campanario adquirió su silueta actual en el siglo XVIII.

Dos funciones, un edificio
El Campanario y la Lonja están inextricablemente unidos: la torre se alza sobre un ala del complejo de la lonja. Sin embargo, cada uno tenía su propia función:

El Campanario era el depósito de las cartas magnas de la ciudad: documentos oficiales que recogían los privilegios y libertades de sus habitantes. Las emitía el señor feudal y garantizaban a la ciudad cierto grado de autonomía y autogobierno. A cambio de esa independencia, Brujas prestaba apoyo financiero y militar a su señor, el conde de Flandes. En la tesorería del Campanario también se guardaban a buen recaudo otras actas importantes, además del sello y dinero de la ciudad. Como todos estos símbolos del poder urbano estaban reunidos aquí, la propia torre se convirtió en el icono por excelencia de la prosperidad y la independencia de Brujas.

El Campanario era además: 

  • el lugar para proclamar mensajes oficiales, anuncios y ordenanzas. La lectura de estos «mandamientos de la lonja» por parte de los funcionarios de la ciudad se hacía desde un pequeño balcón situado justo encima de la puerta central de entrada, en el lado de la Plaza Mayor. 
  • una atalaya ideal. En la punta, los guardias de la torre vigilaban atentamente la ciudad y sus alrededores –día y noche. A horas fijas, sonaban la señal de «todo seguro» con un cuerno o clarín. 
  • el hogar de docenas de campanas de la ciudad. Las campanas advertían del peligro, anunciaban acontecimientos importantes y marcaban momentos cotidianos, como la apertura y el cierre de las puertas de la ciudad. 

La Lonja era un mercado cubierto donde se almacenaban y vendían mercancías. En el siglo XII, Brujas se había convertido en un bullicioso centro de comercio internacional con puerto. La Plaza Mayor era el centro comercial y económico, y, por ende, el mejor lugar para ubicar una lonja céntrica. Con la construcción de la Lonja, Brujas satisfizo la necesidad de dotarse de una infraestructura mercantil adecuada.

¿Qué significa «belfort»?
Para una ciudad medieval, el «klokrecht» (fuero de las campanas) era importante, ya que permitía estructurar la vida cotidiana a través de los sonidos de las campanas. Algunas ciudades utilizaban campanas de iglesia o colgaban su(s) campana(s) principal(es) en la torre de una iglesia. Otras ciudades, como Brujas, eran lo suficientemente ricas como para fundir sus propias campanas y colgarlas en una torre independiente o en la puerta de la ciudad.

Una posible explicación de la palabra «belfort» (neerlandés para campanario) se encuentra en los primeros campanarios. Probablemente, tenían similitudes con un «bergfrid», una torre de ataque de madera que se utilizaba durante los asedios. Esta palabra franca se convirtió en «beffroi» en francés y «belfort» en neerlandés.

Por cierto, los campanas solían tener nombre. La campana más importante de Brujas, por ejemplo, se llama la campana del triunfo o de la victoria. Suena sólo unas pocas veces al año, más concretamente, a horas fijas en ocasiones especiales. Si estás en Brujas durante uno de esos momentos, ¡puede que oirás sonar la campana del triunfo!

El Campanario, Patrimonio Mundial de la UNESCO
Los campanarios son típicos de Flandes, parte de Valonia y el norte de Francia. Cada uno es único y contribuye a la identidad de su ciudad. De hecho, los habitantes de Brujas también están muy orgullosos de su campanario.

Desde 1938, el edificio está protegido como monumento y en 1999 el Campanario de Brujas fue reconocido a nivel internacional. Junto con 55 campanarios de Bélgica y Francia, el de Brujas es Patrimonio Mundial de la UNESCO. Esto significa que los campanarios tienen un valor universal excepcional para toda la humanidad y que se deben conservar y cuidar para las generaciones futuras. Lo que hace tan especial los campanarios según la UNESCO, es el hecho de que sean uno de los ejemplos más antiguos de arquitectura civil y pública medieval. Muestran el orgullo, la independencia y la autoconciencia de las comunidades bajomedievales, así como su prosperidad y poder.

Lo que verás durante tu visita
La torre del Campanario es un museo municipal. Visitar la torre más famosa de Brujas es una experiencia que no te puedes perder. Durante tu ascenso, pasarás por cuatro salas especiales: 

  • La sala del tesoro
    Antaño, aquí se guardaban las cartas magnas, el sello y el tesoro de la ciudad. Todavía se puede ver cómo se aseguraban: en cajas de hierro provistas de candados, colocadas en nichos y cerradas con puertas dobles de hierro forjado.  
  • La sala del rodillo
    En ella, un rodillo musical gigante de más de 9.000 kilos y 30.500 agujeros acapara toda la atención. Algunos orificios están provistos de un pasador. Cuando el rodillo gira, los pasadores automáticamente ponen en movimiento diferentes campanas, un poco como una caja de música. Es el momento de escuchar atentamente la melodía que resuena por toda la ciudad. 
  • La sala de la torre
    Este es el lugar de trabajo del carillonero de la ciudad. Con las teclas, toca las 47 campanas del carillón. Con las manos y los pies, puede tocar simultáneamente cuatro campanas de carillón. Por cierto, ¿sabías que la cultura belga del carillón también cuenta con el reconocimiento de la UNESCO como buena práctica de preservación? 
  • La sala de las campanas
    Aquí te verás recompensado con una vista de 360° de Brujas y quedarás sobrecogido por las campanas de bronce del carillón. Tápate los oídos a tiempo, porque te encuentras justo debajo de las campanas, las que suenan cada cuarto de hora como mínimo. Desde luego, ¡es una experiencia que no olvidarás pronto! 

Si prefieres quedarte en tierra, podrás admirar el Campanario desde el patio de la Lonja. Desde aquí, rodeado por el complejo de la Lonja, tendrás una buena vista de la torre del Campanario. En el lado del edificio que da a la Plaza Mayor, hay una maqueta táctil. Es ideal si quieres volver a ver el conjunto a «vista de pájaro». En la Lonja, actualmente se celebran eventos y exposiciones.

Visita virtual
¿Sientes curiosidad? Echa un vistazo virtual a la sala del tesoro y a la sala del rodillo. O sencillamente descubre el patio de la Lonja y disfruta del panorama desde la torre. 

Horario

Tarifas

Adultos

€ 15,00

Personas mayores 65+

€ 15,00

Jóvenes de 18 hasta 25 años

€ 15,00

Jóvenes de 7 hasta 17 años

€ 13,00

Niños hasta 6 años

€ 0,00

Musea Brugge Card

Más información + Menos información -
€ 0,00
Con la Musea Brugge Card se pueden visitar este y todos los demás lugares abiertos de Musea Brugge durante 72 horas a un precio reducido. La Musea Brugge Card se adquiere en taquilla o en línea.

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Al comprar un pase para los museos, podrá acceder durante un año a más de 200 museos belgas. Podrá visitar las colecciones permanentes cuando y tantas veces como quiera. Las exposiciones temporales son gratuitas o, en caso contrario, recibirá un descuento. Entre en la página web de museumPASSmusées para más información. 
* Exceptions to these rates are possible for (school) groups.

Servicios

Accesibilidad

Baño adoptado accesible sin ayuda
Caminos de acceso accesibles con ayuda
Entrada no (óptimamente) accesible

Otros servicios

Amigable con niños
Tienda del museo
Personal multilingüe
Wifi (free)

Emplazamiento

Markt 7, 8000 Brugge

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Parada de autobús más cercana:
552093 Brugge Wollestraat

Estación de trenes más cercana:
Station Brugge

Aparcamientos más cercana:
Aparcamiento Centrum-'t Zand

Belfort (Campanario)

Markt 7, 8000 Brugge

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