Siempre hay algo que hacer: cultura, patrimonio y naturaleza
Brujas es una ciudad polifacética que mira hacia el pasado, el presente y el futuro. Aquí te queda un gran abanico de museo y de atracciones por descubrir. Viajando sola o solo, con tu pareja, familia o amigos, siempre te faltará tiempo. Lánzate a descubrir la ciudad y déjate llevar por la rica oferta cultural, el patrimonio y la amabilidad de los habitantes. Vive Brujas en toda su magnitud y deja que la ciudad invada todos tus sentidos. Apostamos a que el encanto de nuestras calles, plazas y parques te brindará una calurosa sensación de bienestar.
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Con su carisma romántico, aunque la plaza de Wijngaardplein encante al instante a cada transeúnte, se le debe dedicar un tiempo, ya que tiene mucho que ofrecer...
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Las calles de Albrecht Rodenbachstraat y de Hugo Verrieststraat dejan encantados a todos los peatones...
Justo saliendo de las Murallas se encuentra el Singel que se extiende en paralelo al agua y al doble amurallado...
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Cautiva entre el Mercado de Pescado y el Muelle del Rosario se encuentra la plaza de los Curtidores, una de las plazas más pequeñas e íntimas de las que abundan en Brujas...
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Durante siglos, este corazón palpitante de Brujas ha estado dominado por el Campanario, edificio emblemático de la ciudad con sus 83 metros de altura...
Detrás del Campanario, que atrae todas las miradas, se encuentra un lugar secreto escondido: la calle de Kartuizerinnenstraat...
Un lugar imprescindible del terreno del antiguo Hospital de San Juan es la plaza de Eleonora Verbeke...
La animada plaza de Eiermarkt (Mercado de los huevos) no cobra vida hasta la hora del aperitivo, en torno a las once de la mañana, por lo que apenas atrae a los madrugadores...
La calle de Ezelstraat, una de las puertas de acceso más importantes a la ciudad, es la calle para todo el que desee realizar descubrimientos...
La maravillosa calle de Pottenmakersstraat serpentea parcialmente a lo largo del agua y te invita a hacer sorprendentes descubrimientos...
El pescado del Mar del Norte, que antes se vendía en la Plaza Mayor, era un manjar para los ricos...
El nombre de esta plazuela de adoquines, que literalmente significa ‘plaza de la muralla’, posiblemente hace referencia a las primeras murallas de la ciudad, construidas muy cerca de aquí en 1127-1128...
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Aunque aún no hayas oído hablar de Guido Gezelle, el famoso sacerdote y poeta flamenco, en este hermoso lugar no podrás dejar de observar su estatua...
Este magnífico palacio urbano del siglo XV se erigió con el objetivo de imponer, y hace ya siglos que lo logra con estilo...
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El bosque de robles al que debe su nombre Groeninge ya ha desaparecido, pero una bomba de agua, un pequeño canal escondido y el alegre ruido de los cascos dan a esta calle centenaria una sobredosis de encanto...
Bienvenido al escenario fotográfico más popular de la ciudad, ya desde hace tiempo un punto álgido para hacer fotos dignas de Instagram...
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Esta acogedora plaza, cuidadosamente rodeada de tilos, debe su nombre al matemático y físico flamenco Simón Stevin (° Brujas 1548 - † La Haya 1620), como se aprecia también por la presencia de su estatua...
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El Rozenhoedkaai (Muelle del rosario) tiene fama mundial, pero también puedes cruzar al otro lado...
Esta esquina, donde la calle de Grauwwerkersstraat se convierte en la calle de Academiestraat, se la conoce en el lenguaje popular como la plaza de «Oude Beursplein» (la antigua Bolsa)...
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